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Ya no me pongo triste. Hasta hace pocos años, la mañana del Domingo de Resurrección era para mí una de las más tristes y melancólicas de todo el año. Todo había acabado: ensayos, preparativos, actos, procesiones... y momentos con aquellos hermanos que, debido a mis años, apenas podía ver durante el año si no era en actos de la Cofradía.
Me ha costado unos cuantos años, pero la madurez como persona y como católico (practicante, que dicen ahora, como si se pudiera elegir entre ser padre, hijo, empleado, estudiante... "practicante" o abandonar tus obligaciones) la ha convertido en la mejor del año. No hay motivos para estar tristes, sino todo lo contrario. Esa mañana, los terceroles al hombro, las mantillas blancas, los claveles en lugar de velas... dan sentido a toda la Semana Santa. ¡El Señor ha resucitado! Qué pena esos ateos que creen que todo acaba en un agujero. Nos llamarán ilusos, pero prefiero pensar que Cristo fue el ejemplo de que esta vida es un lugar de paso y que lo mejor, hermanos, está por venir.
Acordarme de los hermanos que ya no están y saber, estar seguro, que allí arriba han celebrado su Semana Santa y sus procesiones, todavía más convencidos que nosotros de que esa es la realidad. Me llena de alegría estar seguro de que es así, y ese pensamiento se renueva en la mañana de la Resurrección.
No hay motivos para estar tristes. ¿Una Semana Santa más o una menos? Como se dice siempre "según se mire". Me niego: es una más, una más de la eternidad que nos queda por vivir todavia todos juntos.
340 días para el Domingo de Ramos de 2012. 340 días llenos de actos, reuniones, preparativos, exposiciones, conmemoraciones, aniversarios, preparativos y alguna que otra copilla en la Pasión. Ya está a la vuelta de la esquina y de nuevo, se repetirá el milagro. Cristo resucitará por todos nosotros.
Feliz Pascua de Resurrección, hermanos del Foro. También, por supuesto, para nuestro Foro del Cielo, para esos hermanos no "fallecidos" sino ya, seguro, disfrutando de su eterna Semana Santa. Como decía la canción, y me atrevo a hacerlo en plural, "esperadnos en el Cielo".
Un río lento y pausado que desfila emocionado
acompañando en su Duelo a la Madre que venera...
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