|
Ahora que vamos deprisa puedo contar algunas verdades.
Difrute enormemente con la JMJ, lamentablemente no con los actos organizados por el Opus Dei o por Javier Cremades que resultaron francamente desastrosos, sino conviviendo siriviendo a mis hermanos peregrinos de Canada, Uganda, Costa Rica y Argentina.
Un tórrido Via Crucis bajo el sol, donde la Delegación del Gobierno PERMITIO que una contramanifestación llegase a la mismísima Puerta del Sol llegándose a producir indicidente ante la pasividad de la policía fue para felicitar a la organización. Unos comisarios de policía que con sus recursos humanos lejos de garantizar la seguridad se dedicaban a poner problemas. (dándose incluso enfrentamiento entre el coordinador del Vía Crucis y amenazándole con llevarle detenido). Financiación poco convencional de los pasos que participaron en el Vía Crucis. El Medinaceli no fue costeado por la Esclavitud si no por el Patronato. El Gran Poder pago todos sus gastos. Los demas pasos fueron costeados por las administraciones públicas. El Opus Dei se dedico a mantener que la Santa Sede había predispuesto una serie de sitio para quie ellos disponían MENTIRA, la organización Vaticana nunca dijo nada. Cuando el Opus Dei descartó la participación de Jesús Camino del Calvario y de la Cama en el Vía Crucis adujo la calidad de los pasos pero cuando hemos contemplado lo que han traído...... Vamos, vamos, vamos. Unos pasos a los que únicamente les faltaba estar adornados con naranjas y mandarinas de la huerta murciana por su chavacanería, otros donde no faltaba una imagen de una conocida cupletísta como si fuera una falla. Que triste.
Pero ahora hablaremos de eclesialidad en las cofradías, del Arzobispo, de la vocación de servicio de una hermandad dentro de la Iglesia, de la admirable camino realizado por las cofradías de Sevilla en este aspecto que son el ejemplo para el resto de España.....juas, juas, juas, juas.
El crisol de las Cofradías de España, en Sevilla, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia de la Hermandad de la Macarena de Sevilla NO QUISO participar en el Vía Crucis de la JMJ y su Arzobispo se lo permitió. De ahí que contemplaran como salida traer el Cristo de la Buena Muerte de Málaga (que fue el segundo plato). Pero no es un caso aislado. Las Tres Caídas de Sevilla en el hispalense barrio de Triana también se les pidió que vinieran. El Hermano mayor decía que si, pero la Junta General que no, y nada no vinieron. Pobre Arzobispo de Sevilla, su báculo no tenía poder sobre los orcos de estas hermandades. Para conformarse insistió al Delegado de Cofradías de Sevilla, que pertenecía a la Hermandad de los Panaderos y nos colaron a la Virgen de Regla que no pega ni con cola en el Vía Crucis, pero salva el honor de Sevilla.
Poco le ha ayudado a D. Javier Cremades y otras hiervas la ayuda del Santo de Barbastro. Como afirmaron algunos prelados madrileños debemos pedir perdón por algunas cosas que no han salido bien. ¡Ya te digo!.
De todas las maneras, a las purbas no remitimos, cuando cualquier fotografo de Zaragoza se acerco a algún miembro del Consejo de Madrid para saludarle ¿Le permitió que siguiera por el medio de la carrera para hacer fotos?. Lo siento.
Y mejor no hablamos de Cuatro Vientos. Mala comunicación, autobuses, metro y tren llenos de gente, siete kilómetros de ida y vuelta, accesos por zonas muy extrechas, el hongo de sombra del Papa se venía abajo, los asistentes en cuadrículas sin poder moverser y si salían los enviaban a otro sitio, el agua cortada en los grifos y si querías una botella la vendían a dos euros, era muy pequeña y tenías que esperar 45 minutos de cola (vaya negocio). Pero no se preocupen, rezábamos junto a Su Santidad, aunque las formas que se transformarían en el Cuerpo de Cristo se mojaron y no pudieron ser utilizadas (comparese con Daroca).
Ubi caritas et amor Deus ibi est.
|